La Edad Media se caracterizó por la magia, el fanatismo y la superstición. Como contraposición, Descartes, padre de la filosofía de la Edad Moderna, aporta una nueva manera de afrontar la vida basada en la razón, abogando por una estructura y metodología analítica como base del conocimiento humano que han regido la ciencia basada en la evidencia hasta hoy en día.
Pero, ¿somos racionales los seres humanos?
Muchxs científicxs no perciben la relevancia ni valoran las habilidades de liderazgo.
Lxs investigadorxs suponen la expresión máxima del empirismo. Son por naturaleza escépticos y tienden a pensar que las habilidades blandas son pseudociencia y no deben tomarse en serio. A menudo piensan que cualquier habilidad de liderazgo que se requiera, se puede adquirir en el día a día. Desde su perspectiva racional, no se dan cuenta de que los humanos somos impredecibles y emocionales.
Sin embargo, éste no es el único desafío con el que se enfrenta la comunidad científica en relación con la formación de liderazgo a lxs investigadorxs.
La cultura académica no apoya el desarrollo del liderazgo.
La formación en liderazgo por sí sola no es suficiente. Es importante que se le dé la relevancia necesaria desde las más altas esferas y se integre en todos los aspectos de la vida académica. Las instituciones deben apoyar y recompensar el liderazgo, entendiendo que el pensamiento y las relaciones interpersonales implican a las emociones, y que éstas envuelven al trabajo en equipo. Las relaciones interpersonales de calidad son esenciales para el trabajo en equipo y deben respetar la diversidad de pensamiento si desean inspirar creatividad.[2] Los jefes de equipo deben ser inclusivos, promover el diálogo, la toma de decisiones, la autonomía y la colegialidad. Las estructuras institucionales deben proporcionar a los profesores oportunidades significativas para aprender a establecer la visión y la planificación estratégica y la financiera.[3, 4]
La falta de recursos económicos es también un gran obstáculo que dificulta poder asumir el coste de programas de formación.
La investigación es muy costosa y los recursos escasos, por lo que lxs investigadorxs e instituciones se enfrentan a dificultades económicas para mantener sus actividades. El dilema entre invertir en formación en habilidades transferibles frente a experimentos o infraestructuras favorece a este último, ya que el impacto de la formación no se puede ver a corto plazo y es difícil de medir.[3]
Es por eso por lo que pocas universidades y centros de investigación están incluyendo la formación en habilidades de liderazgo a su personal. Estas habilidades les permitirían superar los desafíos a los que se enfrentan, mejorar su rendimiento y alcanzar mayores logros.[2]
Sin embargo, las cosas están cambiando y hay más conciencia y aprecio por la necesidad de habilidades de liderazgo. Lxs científicxs de carrera, tanto en la academia como en el sector privado, están tomando conciencia de que es esencial que se les capacite para seguir evolucionando como líderes y modelos a seguir. Muchas instituciones han comenzado a abordar esta deficiencia proporcionando programas de gestión y capacitación de liderazgo. Mi experiencia con clientes en centros de investigación y universidades lo confirma.
Y, volviendo a Descartes y a la creencia de que la mente existe de forma independiente del cuerpo dando lugar a su aforismo: “Pienso… luego existo”.
Damasio nos demuestra que el orden es precisamente el contrario: primero existimos, tenemos emociones y sentimientos, y después pensamos. Esto es: “Existo, me emociono, siento y –luego– pienso”.[1]
Esto explica porqué son necesarias habilidades distintas a las científicas para gestionar personas y la relevancia de éstas para la buena consecución de la ciencia.
- Damasio A. (2018) El error de Descartes: La emoción, la razón y el cerebro humano. Editorial Planeta. 2018. [Primera Edición 1994]
- Leiserson, C. E., & McVinney, C. (2015). Science professors need leadership training. Nature , 523, 279–281.
- Barden, D. M., & Curry, J. (2013). Faculty members can lead but, will they? The chronicle of higher education.
- Bennett, L. M., Gadlin, H., & Levine-Finley, S. (2010). Collaboration & Team Science: A Field Guide. Obtenido de National Institutes of Health.

