¿Pueden las habilidades de liderazgo llevar a los profesionales sanitarios e investigadores a otro nivel?
En el último año, la pandemia ha puesto al mundo entero en manos de la ciencia. Investigadorxs, científicxs y médicxs de múltiples disciplinas y especialidades se han visto abocados a trabajar conjuntamente para combatir la mayor amenaza sanitaria mundial desde “la gripe española” hace un siglo. Han sido protagonistas asesorando a los líderes mundiales sobre qué hacer, cómo prevenir y cuándo y cómo actuar para mitigar los efectos de un virus que se “coló” en nuestras vidas sin previo aviso.
A nivel técnico, la ciencia ha demostrado una vez más su robustez y la fortaleza de actuar todxs a una, de unir fuerzas a nivel transnacional, del sector público-privado y de distintas disciplinas como entes generadores de conocimiento para identificar el patógeno, secuenciar el virus y producir una vacuna efectiva en un tiempo récord.
No es la primera vez. Lo mismo ocurrió con la secuenciación del genoma humano.
No hay duda de que la investigación y la medicina están hoy en día más evolucionadas que nunca.
Sin embargo, la pandemia también ha puesto de manifiesto dificultades de la comunidad científica a la hora alinearse para asesorar, comunicar, influir y transmitir mensajes claros. Hemos visto que gestionar la incertidumbre no es una tarea sencilla y esto es más acusado si cabe en los investigadores, pues por naturaleza toman decisiones basadas en conocimiento y evidencias previas.
¿Qué ha fallado?
Hay varias razones por las que las habilidades de liderazgo podrían ayudar a científicxs e investigadorxs, no solo a progresar en sus carreras profesionales, sino a tener un mayor impacto en la sociedad:
En primer lugar, es importante que lxs científicxs entiendan el impacto de su comportamiento en lxs demás.
Deben entender que son referentes no solo en su entorno de trabajo, el laboratorio, sino para la sociedad en general. Y esto conlleva una responsabilidad. No es inusual que un/a Investigador/a Principal se deje llevar por la presión de la necesidad de publicaciones o la falta de recursos.
«La formación en habilidades de liderazgo puede proporcionar herramientas para desarrollar autoconocimiento, habilidades interpersonales, resiliencia y adaptabilidad»[1]
Tener un mayor conocimiento de sí mismxs, sus valores, sus fortalezas y sus creencias, y a la vez desarrollar resiliencia ayuda, y mucho, a mejorar el clima laboral y a impulsar considerablemente la carrera de un/a científicx.
Lxs científicxs no deben perder de vista que lideran equipos.
La investigación necesita cada vez más de numerosxs expertxs en distintas disciplinas con todo lo que ello conlleva de complejidad al gestionar la diversidad. Es relativamente frecuente ver las dificultades de entendimiento entre investigadorxs básicxs y clínicxs, o entre científicxs de distintas áreas de conocimiento, o entre personas de distintos ámbitos geográficos con distintas culturas. Como en cualquier equipo, estas diferencias pueden generar conflictos, falta de compromiso e implicación, poca cohesión o déficit de comunicación entre otros.
“Los equipos de investigadorxs son mejores cuando incluyen la diversidad de distintas formas de pensar”[2]
La capacitación formal de liderazgo sobre cómo gestionar los equipos y manejar los conflictos mejoraría el compromiso del equipo e impactaría positivamente en la productividad.
Y por último, pero no por ello menos importante, lxs científicxs necesitan influir.
Ya sea buscando subvenciones, convenciendo a diversas partes interesadas de una idea, colaborando con la industria, transfiriendo la investigación a un negocio o comunicando ideas al público en general, lxs científicxs necesitan ser capaces de influir en lxs demás. Significa persuadir e inspirar para conseguir el compromiso de las personas, pero no con argumentos vacíos.
«Se necesitan líderes científicxs que impulsen la integración del conocimiento generado de la investigación en el mundo de manera que la ciencia tenga una posición más influyente que permita ayudar a cambiar el mundo para mejor».[3]
Lxs líderes científicxs necesitan crear una visión convincente, hacer que otrxs crean en ella e inspirar a los demás a emprender el camino hacia la consecución de la meta, todxs juntxs y alineados. Solo así podrán generar nuevos conocimientos para mejorar la vida de la sociedad. Esta es, probablemente, una de las habilidades de liderazgo más importantes requeridas por lxs científicxs y puede marcar una diferencia sustancial.
La buena noticia: todas estas habilidades se pueden entrenar y conseguir.
- Brookes R., Wong B. & Ho S. (2017) Why scientists should have leadership skills. American Science
- Leiserson CE & McVinney C. (2015) Science professors need leadership training. Nature 279-81
- Pozenel M. (2018) The importance of leadership skills in the scientific workforce. American Chemical Society

